Liga Águila | Un Atlético Bucaramanga con las tres “G”: ganó, gustó y goleó

Foto: Antena2
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A las 5:30 de la tarde en el Estadio Alfonso López, el Atlético Bucaramanga recibía en su estadio al Boyacá Chicó. Las realidades de los equipos eran totalmente distintas, por su parte, el conjunto leopardo se encuentra cómodo en la cuarta posición con 29 unidades, mientras que la escuadra ajedrezada se encuentra en puestos de descenso con un promedio de 1,07.

Los dirigidos por el ibaguereño Flabio Torres formaron con un 4-2-3-1 con James Aguirre bajo los tres palos, Harold Gómez, Marlon Torres, Jeison Quiñones, Fabio Rodríguez; en la dupla de contención Brayan Rovira con el internacional panameño Gabriel Gómez; Cesar Quintero como volante por derecha, Sherman por izquierda y Jhon Pérez por la mitad; Michael Rangel como único hombre en punta. Durante el encuentro el Atlético Bucaramanga cambió su formación inicial y planteó un 4-1-4-1 con Quintero, Gabriel Gómez, Brayan Rovira y John Pérez; Sherman de “10” detrás del Rompecorazones.

Por otra parte, Los Ajedrezados plantearon el típico 4-4-2 con Sergio Avellaneda al marco; Jaime Ayala, Oscar Balanta, José Mosquera, Nelino Tapia; Jhon Arboleda, Jossymar Gómez, Juan Camilo Vela, Mateo Palacios; Diego Valdés y el mexicano Felipe Ponce.

Un Bucaramanga que respeta y juega al fútbol

En el primer tiempo el Atlético Bucaramanga mostró una vez más por qué es uno de los candidatos para quedarse con la Liga Águila-II. Desde su llegada, Flabio Torres ha instaurado en sus jugadores el buen trato con la pelota, la importancia de la posesión y la búsqueda de asociaciones que faciliten el trámite del juego. El primer tanto para el local llegaría al 2’ tras un disparo de Brayan Rovira, el jugador Jhon Pérez lograría controlar y definir al palo derecho del portero Sergio Avellaneda; después de dicha anotación el Boyacá Chicó se aproximó en dos ocasiones, al 14’ con un disparo del mexicano Felipe Ponce que se fue por encima del arco custodiado por el santandereano James Aguirre y al 16’ con un tiro lejano de Mateo Palacios. Ocho minutos más tarde vendría el segundo tanto leopardo, luego de un saque de banda del lateral Harold Gómez, Michael Rangel asistiría con el pecho a Sherman Cárdenas para que este sacara un remate inatajable al ángulo superior derecho del cancerbero ajedrezado. Después del dos por cero, el Bucaramanga seguiría insistiendo y generaría tres opciones del gol: al 29’ Michael Rangel tendría un mano a mano que logra controlar el portero Avellaneda; un minuto más tarde, después de un pase milimétrico de Sherman Cárdenas, Harold Gómez tendría la oportunidad de hacerse partícipe en el marcador, sin embargo, apareció nuevamente el guardameta del Chicó mandando al tiro de esquina. Por último, a cuatro minutos del final de la primera parte, nuevamente Sherman Cárdenas filtra un balón para Rangel y el delantero habilita una vez más con su pecho al volante Jhon Pérez que estrellaría el balón en el larguero derecho.

El Chicó lo intentó, pero Aguirre estuvo presente

En el inicio de la segunda mitad, el Boyacá Chicó saldría con otro semblante y tejería tres opciones para modificar el marcador en el Alfonso López. Al 51’ llegaría la primera, Mateo Palacios desperdiciaría un mano a mano gracias a la correcta presión que ejerció el portero James Aguirre, dos minutos después, el volante Jossymar Gómez sacó un potente remate que logró desviar una vez más el cancerbero bumangués; la última aproximación del ajedrezado fue al 60’, gracias a un grosero error de Brayan Rovira, el delantero Diego Valdés saca un débil remate que controla fácilmente Aguirre. En uno de los mejores momentos del Boyacá Chicó en cuanto a su funcionamiento, llegaría la tercera diana leoparda, Michael Rangel fue el encargado de sellar la goleada tras un pase aéreo preciso del “7” bumangués.

Un lindo gesto con Luis Delgado

Si bien la Dimayor y los clubes del FPC apoyaron la lucha contra el cáncer de seno, en el partido entre leopardos y ajedrezados ocurrió un lindo gesto. El cronómetro marcaba el 71’ cuando el técnico del Atlético Bucaramanga autorizó la salida del guardameta James Aguirre y el ingreso de Luis Delgado. En medio de aplausos, James Aguirre aprovechó y se llevó el balón rosa con el que se disputaba el encuentro para dárselo a Delgado antes de que ingresara a defender los palos del conjunto leopardo. Sin duda alguna fue uno de los gestos más simbólicos que se ha presentado en la historia de nuestro Fútbol Profesional Colombiano.

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