La vergüenza del mundo

El pasado 24 de noviembre vivimos la situación más bochornosa para el fútbol sudamericano en los últimos años. La final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors no se pudo jugar y la Copa se definirá hoy en Madrid.

Como bien se sabe, este año se disputará la última final de la Copa Libertadores en el formato de ida y vuelta, desde 2019 será en sede neutral. Como la ocasión no era para menos, el destino nos premió a todos los futboleros con esta oportunidad, poder ver una final con los equipos más grandes de Argentina, un Superclásico, uno que queríamos que se quedara para siempre en nuestra memoria.

Después de eliminar a dos gigantes brasileños, como Gremio y Palmeiras respectivamente, los equipos de Buenos Aires se vieron en la final. En la ida, que no se pudo jugar en su fecha original por cuestiones climáticas, La Bombonera presenció un vibrante empate 2-2. Los goles fueron de Ramón Ábila y Darío Benedetto para los bosteros, mientras que Lucas Pratto y un autogol de Carlos Izquierdoz pusieron a celebrar a los millonarios.

Pity
La violencia le ganó al fútbol

Pasaron dos semanas, y todos pensamos que el pasado 24 de noviembre veríamos al Campeón de América, pero no, la violencia se nos adelantó y nos privó de una de las cosas más lindas del mundo, un partido de fútbol.

Lo ocurrido en Buenos Aires, es digno de olvidar, delincuentes disfrazados de hinchas de River Plate, atacaron con piedras el bus que transportaba a Boca Juniors, justo antes de llegar al estadio. Esto ocasionó malestar en los futbolistas, que también se vieron afectados por el gas lacrimógeno que arrojó la ineficiente policía bonaerense. Pablo Pérez, capitán xeneize, fue el principal afectado.

Al arribar al estadio, Boca Juniors tomó la postura de no jugar el partido por los hechos ocurridos. Además, el club boquense exageró al pretender ganar el torneo por medio de una demanda, ya que lo más justo en este caso, es definir el título en la cancha.

Una pésima organización llamada CONMEBOL

Aquel sábado, el ente rector del fútbol sudamericano nos decepcionó, se mostró pequeño, tibio y dio a conocer lo que realmente es, una vergüenza. En cabeza de su presidente Alejandro Domínguez, que estaba encantado aplazando la hora del partido, mientras miles de personas esperaban en las tribunas, terminó aplazando el compromiso para el día siguiente, sin antes llegar a un acuerdo que dejara satisfechas a ambas partes. Posteriormente, el domingo 25, mientras ya había gente en el estadio, decidió aplazar nuevamente la final y volvió a afectar a la gente que ingresó al estadio.

Todo se definió en Paraguay

El pasado martes 27 de noviembre en la sede de la CONMEBOL en Luque, Alejandro Domínguez, presidente del ente rector, junto a Rodolfo D´Onofrio y Daniel Angelici, mandatarios de ambos clubes, definieron la fecha en la que se jugará la vuelta de esta final que quedará por siempre en la historia manchada por los horribles sucesos que ocurrieron. Hoy 9 de diciembre, fue la fecha pactada en dicha reunión. Días después, definieron que esta final se disputará en el Santiago Bernabéu, de Madrid, España. El más afectado de los clubes, fue River Plate al perder la localía.

El presidente de la CONMEBOL ha sido criticado fuertemente tras la decisión, ya que la Copa debía jugarse en América, al menos. Uno de los espectáculos deportivos más importantes de nuestro continente se esfumó tristemente.

Foto: Sky Sports
Foto: Sky Sports
El día llegó

La espera terminó, si bien es cierto que esta bochornosa situación quedará para siempre en la historia de esta edición de la Copa, la final se jugará en uno de los escenarios de más alto nivel en el mundo, como es la casa del Real Madrid. Esta vez, más de 80000 personas podrán disfrutar del partido con estilo neutro, pues ambas hinchadas tendrán entrada para la final.

River Plate en busca de la cuarta

Después de la tensión que se vivió en la final que no fue, La Banda Cruzada enfrentó en Mar del Plata su compromiso por Copa Argentina, donde cayó en los penales ante Gimnasia y Esgrima de La Plata. Posteriormente, en la Superliga recibió al mismo rival y lo venció 3-1 con dos goles de Rafael Santos Borré, que no podrá estar hoy por suspensión. Otra baja importante será la de Ignacio Scocco, que por lesión no será tenido en cuenta.

Los dirigidos por Marcelo Gallardo arribaron a la capital española el pasado martes y desde entonces se entrenaron en la Ciudad Deportiva de Valdebebas, predio del Real Madrid.

River entrenando

El conjunto riverplatense buscará alzar la Copa Libertadores y sumar su cuarto título en el certamen. La última vez que gritaron campeón fue en 2015, cuando derrotaron por 3-0 a Tigres de México.

River Libertadores 2015
Boca Juniors quiere la séptima en sus vitrinas

Por su parte, el conjunto xenieze jugó su último partido en la Superliga ante Independiente antes de aterrizar en tierras ibéricas. En Avellaneda ganó 0-1 con gol de Edwin Cardona.

El equipo que dirige Guillermo Barros Schelotto se entrenó en Las Rozas desde su llegada a Madrid.

Boca entrenando

La parcialidad bostera espera conquistar la gloria y levantar por séptima ocasión el trofeo, la última vez que lo hizo fue en 2007, cuando dio la vuelta olímpica en Brasil tras vencer a Gremio.

Foto: Olé
Foto: Olé

Cabe recordar que el ganador del torneo se deberá desplazar de inmediato a Emiratos Árabes Unidos para afrontar el Mundial de Clubes.

El partido se disputará a las 8:30 p.m., hora local y a las 2:30 p.m. en horario colombiano

Por favor nunca olvidemos que el fútbol siempre debe estar libre de violencia y que gane el mejor en la cancha. La pelota jamás debe mancharse.
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