Un proceso que apenas comienza

Foto: AS Colombia

La Selección Colombia lleva poco más de cuatro meses de la mano del técnico portugués Carlos Queiroz, y, aunque el equipo ilusionó a todos los colombianos después de una fase de grupos perfecta, hay que entender que es un proceso nuevo y joven que hasta ahora está empezando a cimentarse. Aunque es verdad que los jugadores pilares del conjunto tricolor como Falcao y James continúan, hay algunos como Tesillo, Medina, Díaz y Cuéllar que deben integrarse mejor y para ello se necesita tiempo. De nada sirve condenarlos por los errores cometidos o endiosarlos por lo que hicieron bien. Como todo en la vida, se requiere de tiempo y trabajo.

Pero ahora, vamos al hecho principal de esta historia: el partido contra Chile. La Selección se enfrentaba con la bicampeona, la cual, comandada por el profesor Reinaldo Rueda y por grandes figuras como Arturo Vidal y Alexis Sánchez, no pretendían quedar eliminados en cuartos de final y así lo demostraron durante los 90 minutos y en los lanzamientos desde el punto penal. Desde el inicio, Chile saltó al campo con la convicción de la victoria, atacando e inquietando a David Ospina. ¿Y Colombia? Aguantando en propio campo y sin tirar ni una sola vez al arco.

Es cierto que los cambios que realizó el técnico Queiroz no funcionaron, el equipo no cambió la cara en ningún momento y, además, el VAR anuló (legalmente) dos goles chilenos. No se vio el mismo equipo que hizo soñar a todo el país con una segunda Copa América y, simplemente, los rivales fueron superiores tanto en el sentido colectivo como individual. Arturo Vidal fue el protagonista del encuentro y ninguno de los colombianos brilló. Adicionalmente la gente se preguntaba por qué no fue Duván Zapata el cobrador del quinto penal, que es un jugador con una mayor experiencia que William Tesillo. También dejó dudas Juan Guillermo Cuadrado, que no tuvo una buena Copa América.

Sin embargo, y aunque el malestar de no haber sido campeones es entendible, dice mucho de nosotros como sociedad el que Tesillo haya recibido amenazas. ¿Hasta cuándo vamos a seguir viviendo situaciones como la de Andrés Escobar? ¿Hasta cuándo los violentos van a seguir empañando el deporte que nos apasiona? No señores, hay que entender que aunque es frustrante que una generación tan brillante de colombianos como la que tenemos no haya podido ganar títulos, siempre se debe mantener el respeto y la compostura frente a las situaciones adversas. Ahora solo queda esperar a que las eliminatorias sean excelentes y a que el próximo año se pueda aprovechar la localía para sumar un segundo trofeo.

Comparte este contenido