Todo mal

La cuerda siempre se rompe. Cuando los equipos empiezan a perder y ceder puntos, los hinchas se van desmotivando, los jugadores pierden confianza y los directivos deben tomar decisiones. Este es el panorama que vive actualmente la Federación y este fue el fin en esta relación corta y poco sustanciosa entre Carlos Queiroz- Selección Colombia.

Carlos Queiroz llegó a finales de Agosto del 2018, tras la salida de Jose N. Pekermán. La baraja estuvo con varios nombres, pero las directivas se decantaron por un técnico experimentado, prócer de las fuerzas básicas en Portugal, en fin, un personaje capacitado y con galones en sus pergaminos pero que desconocía plenamente las eliminatorias suramericana.

A medida que iban transcurriendo los partidos eran mas las dudas que certezas que ofrecía el técnico portugués. La hinchada y la Selección habían tomado rumbos distintos. La alegría, el fervor y la emoción de ver al combinado nacional era casi nulo.

La brecha cada vez era mas distante, los resultados acompañaban a Queiroz pero el feeling con los aficionados era una materia pendiente. El ocaso del timonel portugués se daría tras la vergonzosa y aplastante jornada de las eliminatorias ante Uruguay y Ecuador.

Un histórico 6-1 fue el detonante para que la Federación tomara la decisión de prescindir de los servicios de Queiroz. Pero quizás acá la táctica, el tablero o el funcionamiento quedan atrás cuando en el terreno de juego no hay un Mario Alberto Yepes, Radamel Falcao o un tipo de esos, que tenga la sangre caliente y anime al vestuario, esa característica se desconoce en nuestra Selección.

Los supuestos altercados y las discusiones en el camerino son esos condimentos que deja la salida de Carlos Queiroz, fuera del mundial de Qatar 2022 y muchas dudas para su sucesor. Esa es la papa caliente que tiene la Federación y su búsqueda para clasificar a nuestra nación. Ahora, se crea una incógnita entre si traer un técnico pacifista o un técnico de mano dura.

Llegue quien llegue, sea colombiano o extranjero, tiene que llegar a unir a la Selección y la hinchada, a recuperar esa fervorosa y el ADN colombiano, para un futuro promisorio y podamos estar en la cita mundialista. Proceso difícil, panorama complicado y sin una dirección clara.

Queiroz ya no está, muchos sienten un fresquito en el pecho, y finalmente esperar un nuevo proceso y proyecto llegue. Varios nombres en carpeta, pocos con talla mundialista, pero exitosos en sus clubes. El dueño de establecimiento ya dijo que iba ser colombiano, estamos finalizando año y el próximo rival es Brasil. Vendrán los papelitos con colores o un tipo que le baje los humos a las “estrellitas”. En fin, un año, donde todo se hizo mal.

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