Pablo Lima, un volante con mucha Ley dentro de la cancha

Pablo Lima Gualco, volante de marca de La Equidad concedió una entrevista para La Hora del FPC. Desde Uruguay pasando por Italia, Ecuador y finalmente a Colombia, conocerán sobre su trayectoria deportiva en estos países donde ha podido disfrutar.

Pablo Lima Gualco nació en Montevideo, Uruguay un 19 de agosto de 1990. Recordando a un narrador de Win Sports, Lima es su apellido, y no por ello es de Perú, así como se dijo en vivo y en directo en un partido de La Equidad. A sus 27 años llegó a suelo colombiano para jugar con La Equidad Seguros, un cuadro que siempre acoge de gran manera a uruguayos y este fue el caso de Pablo. El charrúa llegó procedente de Villa Teresa en la segunda categoría del fútbol de su país y mantiene estar muy contento con una gran familia con la cabeza de Luis Fernando Suárez y Armando Osma, este último, quien sugirió al mediocampista.

En primer lugar, era la abogacía lo que movía al pequeño Pablo que quería seguirle los pasos a su padre, Alberto Lima. En el Liceo N° 7 Joaquín Suárez estuvo desde primero a tercero y luego terminó en el Liceo N°4 Zorrilla en donde encontró el amor por dos asignaturas como lo eran Derecho y Educación Ciudadana, claro, sin dejar el fútbol y el deporte a un lado. Aparte del estudio, atendía a un club deportivo donde se desempeñaba en la natación, fútbol y básquetbol. De hecho, ingresó a una escuela de baloncesto llamada Club Atlético Welcome, equipo profesional que en la actualidad conserva nueve títulos y es uno de los más laureados del país.

Intercalando entre el estudio y el deporte, le empezó a ir mal en el colegio, por lo cual, Alberto y Mariela, su madre, le aconsejaron alejarse un tiempo de las canchas y concentrarse en el estudio. Sin embargo, nunca dejó de patear la pelota, pues en Palermo, barrio donde vivió con su familia, salía a la calle a jugar con sus amigos y como por arte de magia, sus ambiciones de ser abogado fueron relegadas cuando entró a la Liga Universitaria. A sus 18 años, contó con la fortuna y la grata sorpresa que uno de los padres de un jugador de la Liga, era dirigente del Tanque Sisley. De esa manera, un año después, el andar de Lima cambió.

“El fútbol es algo que siempre me gustó hacerlo, nunca lo tomé como algo profesional, jugaba para divertirme y con el ofrecimiento del entrenamiento me dije, bueno, voy a probar y me enganché a los entrenamientos, ahí me ficharon en el Tanque Sisley, jugando seis meses en reserva y después de esos seis meses, el entrenador que estaba ahí le gustó mi forma de jugar y firmé mi primer contrato”, comentó Pablo sobre su llegada al conjunto ‘verdinegro’.

Alberto, fiel hincha de Defensor Sporting, siempre lo apoyó en la posibilidad de ser futbolista, Mariela, por su parte, no le gustaba mucho la idea, pues mantenía que era una vida difícil, sin embargo, notaba la felicidad de su hijo y a partir de ese momento, se unió a Alberto para reforzar ese anhelo de ser profesional. Su hermana, Valeria Lima, profesora de Gimnasia Artística le enseñó esta disciplina a su hermano, pero nada podía hacer cambiar de opinión a Pablo. Claro, cualquiera es capaz de dejar el Derecho si cuentas con esa suerte con el dirigente del Tanque.

“El sacrificio, creo que es la mejor palabra para resumir lo deportivo, porque para serlo uno debe sacrificar muchas cosas, no sé, tenía eventos importantes a los que no podía ir porque tenía que viajar o entrenar”, Pablo mantuvo que el balompié es muy sacrificante.

Primer paso por el Tanque Sisley, de reserva a titular indiscutible

Era el primer semestre de 2010 y Pablo estaba a la espera de debutar. Sin embargo, su debut no llegó sino hasta en los próximos seis meses. Entrenando en la reserva, disfrutaba en la posición de delantero, hasta que Marcelo Vidal, estratega de las reservas le manifestó la intención de que jugara de volante de marca, Pablo no tuvo problema en cambiar su rol en el campo de juego. A partir de ese momento y hasta hoy en día ocupa ese puesto en la medular.

Durante esos primeros seis meses, el Tanque Sisley luchaba por ascender a la máxima categoría de Uruguay. De hecho, en su última salida, antes de conseguir el ascenso, enfrentó a Sud América y después de ir perdiendo 2-0, dio vuelta para volver a la gloria veinte años posteriores a su primer ascenso. Cuando sucedió esto, Pablo firmó contrato con el primer equipo.

Tanta espera tendría su premio, en 2011, ante Montevideo Wanderers, el joven de 21 años debutó en la profesional, aunque para muchos y de acuerdo con los estereotipos, este fútbol en el país charrúa era de carácter amateur por la falta de sedes de entrenamiento que los jugadores podrían gozar. En el Parque Alfredo Víctor Viera, recinto deportivo de Wanderers, el Tanque iba ganando un gol por cero y a los 75 minutos, Raúl Norberto Möller le pidió tranquilidad dentro de la cancha a Pablo. Möller se sintió a gusto con los quince minutos disputados por el mariscal de campo, al igual que el mismo jugador también estuvo cómodo en lo que fue su debut como jugador en la máxima categoría.

Pablo Tanque

En esta primera etapa tuvo la compañía de experimentados volantes como Ignacio González de gran paso por Europa en el Valencia y Levante, en el Newcastle, Mónaco y Standard Lieja, entre otros y su compañero en la mitad de la cancha, Andrés Aparicio, capitán en el momento del ‘verdinegro’ y de corto paso en el Atlético Junior por el 2005.

Volviendo a lo deportivo, los primeros meses posteriores al debut, alternaba el banquillo y la titularidad, aunque no estaba muy cómodo con esa decisión, ya que le pedía a Möller que lo dejara jugar en la reserva, a lo que el estratega negaba rotundamente. Por esta razón, Pablo mantiene que su primera experiencia fue complicada donde vivía con calentura en algunos tramos por los pocos minutos que le daban dentro de la cancha.

2012, un año especial para el Tanque Sisley

El comienzo del 2012 fue un gran año para el cuadro dirigido por Raúl Möller. Primero, cambió su localía al Estadio Campeones Olímpicos de la ciudad de Florida. La mudanza le dio una nueva cara al equipo el cual fue destacado como el equipo revelación del Torneo Apertura, pues salieron cuartos con 30 puntos, a dos de Defensor Sporting y Nacional y con nueve de ventaja respecto de River Plate y Fénix, sus escoltas. Por su parte, el Clausura inició con bajas importantes como la de Héctor Acuña quien jugó años después en el Deportes Tolima y la salida del estratega que depositó su confianza en Pablo, sustituido por Osvaldo Canobbio. Con los nuevos aires, el ‘verdinegro’ logró su mejor posición histórica clasificando a la Copa Sudamericana 2013. Antes de enfrentar a Colo Colo, Pablo Lima marcó su primer gol con la remera del Tanque frente a Cerro. Aparte de abrir la cuenta en el marcador, ese bautismo de gol fue conseguido en el Estadio Luis Troccoli, escenario del club ‘albiceleste’.

Pablo fue suplente en el primer partido ante Colo Colo en la fase previa de la Copa, en Uruguay, el ‘cacique’ venció un gol por cero al Tanque, mientras que en Chile, los locales vencieron a la visita dos goles por cero, cotejo en el que Pablo Lima portó su habitual casaca número 5 de principio a fin. De esa manera, el cuadro charrúa culminó su primera experiencia internacional.

A raíz de la temprana eliminación de la competencia internacional, Osvaldo Canobbio salió del equipo y llegó Julio César ‘Tola’ Antúnez, estratega que duró hasta mediados de 2014. A partir del segundo semestre de ese año, Pablo vivía agradecido con el club que le dio la oportunidad, pero estaba buscando nuevos aires, puesto a que su anhelo deportivo trascendía a su país.

Pablo manifestó su deseo de salir del club uruguayo con unos testimonios devastadores para cualquier persona, “yo le decía a mi esposa, mirá, si no me sale nada para irme del Tanque ahora, voy a dejar de jugar. Cuando uno precisa un cambio de aire, lo precisa”, Mariana Márquez, su esposa, respetó esa decisión, aunque decía que no le parecía lo correcto. Por fortuna en lo deportivo, las ofertas no demoraron en llegar. Primero desde Italia y a los tres días de haberle aceptado al Südtirol, Ecuador también se interesó con una propuesta del Centro Deportivo Olmedo. A mediados de 2015 dejó su país en busca de nuevos éxitos.

La llegada al viejo continente

En junio, Pablo habló con Fredy Varela, presidente del Tanque Sisley para pactar la salida del club uruguayo con destino a Italia, uno de los sueños del volante de marca. Así las cosas, Varela entendió la situación y liberó al jugador, de esa manera, su llegada a suelo italiano fue más fácil porque llegó libre. Además de esa facilidad, contó con la ayuda del empresario que lo llevó a Roma, (primera parada antes de llegar a Bolzano), padre de Gastón Brugman de larga trayectoria por Italia.

El italiano fue un aspecto difícil, aunque en el Liceo le enseñaban ese idioma, se le dificultaba comunicarse, de hecho a veces hablaba por señas. Nicolás Crovetto, lateral izquierdo chileno le tendió una mano con el español y por supuesto, con el italiano, dado que ya llevaba un buen tiempo en la península itálica desempeñándose en el Udinese, Tarantino y Triestina.

Lima Italia

Este proceso en Europa fue un cambio rotundo para el uruguayo donde el trabajo se hizo notar hasta en la pretemporada disputada en Austria. Los dirigidos por Giovanni Stroppa al que Pablo le guarda mucho cariño, entrenaban día tras día con triple horario, algo que no sucedía en suelo charrúa. La exigencia era gigante, mientras que en Uruguay, los entrenos no eran tan fuertes como acá.

Aunque estuviese en un equipo de la Tercera División italiana, la exigencia también era ardua porque tuvo que adaptarse al orden táctico característico de ese país. Los comienzos para Pablo fueron complicados, pues podía jugar la Coppa, pero no podía debutar en la Lega Pro, ya que, en el último juego que disputó en el Tanque Sisley, el 7 de junio de 2015, salió expulsado en el minuto 87 ante Atenas. Por una irregularidad de la FIFA que envió una carta al club, fue sancionado por cuatro jornadas y de una extraña manera, cuando llegó a suelo europeo, esas fechas lo vetaron de la competencia.

Sin embargo, apenas cumplió esa extraña sanción que no tenía sentido cumplirlo en Europa porque sucedió en la Liga uruguaya, se ganó la titularidad en el club de Bolzano. En ese primer semestre, Südtirol se había coronado en el primer puesto de invierno con acceso a disputar la Liguilla.  Después de ese primera experiencia con el club italiano, Südtirol no pudo mantener el liderato y empezó a bajar posiciones, de hecho, quedó eliminado en la décima casilla con 44 puntos, 32 unidades menos que el líder Cittadella.

Pablo Lima equipo italiano

Posterior a esa temporada, Pablo Lima, quien había firmado por un año, fue notificado que no continuaría porque la ambición del club era renovar el equipo en donde salieron siete u ocho jugadores. Con miras a ascender a la Serie B, el equipo fue renovado, no obstante, hasta la fecha de hoy, no han podido subir a la Segunda División.

Entre los buenos y malos momentos en el Tanque

Pablo Lima quedó libre cuando le notificaron que él era uno de los que saldría por la renovación del Südtirol. De esa manera, decidió volver a Uruguay y esperar que le deparaba su futuro en el que se encontraba incierto sin ningún club. Daniel Gutiérrez, empresario y gran amigo de Pablo se encargaba de que cada vez que un club nombrara al jugador, le hacía saber sobre esa oferta para que contemplara esos intereses, el volante nunca tuvo agente, tomaba las decisiones con el consentimiento de Mariana.

Para la época del regreso a su país, el Tanque Sisley había descendido, el gerente deportivo del ‘verdinegro’ se comunicó con Pablo para que fuera el gran referente del equipo, sin embargo, no estaba cómodo con la propuesta, pues estando en la segunda categoría, pedía ganar el mismo dinero que ganaba en su primera etapa.

Mariana estaba embarazada desde hace cinco meses, por lo cual, esa opción era la mejor por la comodidad y por el bienestar de su familia. Antes de contemplar la opción del Tanque, un equipo malayo se había interesado en el uruguayo, pero un vuelo de 36 horas con su esposa podía poner en riesgo la vida de Isabela, que estaba por nacer o de Mariana. Sin duda alguna, la oferta del club de Malasia lo seducía mucho, pero reflexionó bien y prefirió la salud que el dinero.

En ese torneo de la B, el ascenso y descenso fue distinto. Esta vez la competencia duró seis meses y ascendía el primero de la Segunda División B y descendía el último de la Primera División. Tanque Sisley, de la mano de Darío Tempesta, acumuló 29 puntos, uno más que su escolta Atenas de San Carlos. Para Pablo este fue su primer título en su vida, un campeonato de la Segunda División que significó el premio de subir a la máxima categoría. Aparte de lo deportivo, el 4 de noviembre de 2016 llegó a su vida un nuevo amor, una de las alegrías más grandes y fue Isabela Lima.

Pablo, Mariana e Isa

Con la felicidad del ascenso, volvió Raúl Möller al Tanque y lo mejor venía para Pablo, como gran referente, se hizo con la cintilla de capitán del cuadro ‘verdinegro’, por esa razón, Lima manifiesta que fue un gran tramo el que vivió tanto en la Segunda como en la Primera División con realidades distintas. En uno, ascendió y consiguió su primer título y en el otro, saltó a la cancha como el referente del equipo.

Cuando todo parecía estar bien en el entorno del club, se descubrió que el estado del pago a los jugadores andaba mal, en el caso concreto de Pablo, llevaban tres meses sin pagarle. Darío Tempesta, técnico de Aucas en el 2017, contactó a Lima para que llegara a Ecuador. Entre las discusiones con Fredy Varela, decidieron que no podrían desprenderse de un jugador tan importante en ese momento como lo era el capitán en la medular de la cancha. De acuerdo con el presidente del Tanque, la condición para que saliera era que renovara por un año más y de pactarse su partida, que fuera a préstamo. Así fue como Pablo amplió su contrato con el ´verdinegro’ y logró ir a Quito para jugar en Aucas por seis meses.

Aucas, el salvador económico de Pablo

Quito fue su próxima parada, El Aucas le tendió la mano en uno de los momentos más difíciles de la carrera de Pablo, desde la escasez económica, pasando por la complicada altura quitense.

Pablo Lima Aucas

Sin embargo, paulatinamente, su adaptación fue muy buena, tanto que portando la casaca número 8, logró ser campeón de la Serie B, ahí ascendieron y ese fue el segundo título. Ese fue un lindo semestre para Pablo y su continuidad en Ecuador era una duda.

Panlo Lima Aucas

Si bien había llegado en calidad de préstamo por seis meses, Darío Tempesta se comunicó con el volante uruguayo y le dijo que trataría de convencer al presidente Darwin Moreno para continuar y su gran deseo era que si volvía a tomar las riendas del club, lo haría con Pablo Lima. Al final Darío no se quedó y en su lugar, llegó el técnico argentino Luis Soler.

Pablo Lima - Aucas
El Infierno SIsley

Una catástrofe sería la tercera etapa de Pablo en su país, nuevamente en el Tanque Sisley. Regresó para ser el capitán, pero durante esos seis meses en los que estuvo por Ecuador, la crisis crecía, los pagos eran intermitentes y hasta con el mismo Pablo. Antes de que iniciara el campeonato, el presidente se comunicó con Pablo, le dijo que si no lograban pagarle todo lo que les debían a los jugadores antes del viernes, no se presentarían a jugar. Siendo la plata de cada jugador, Pablo como referente del club habló en el vestuario planteando que refinancien la suma y que poco a poco, los dirigentes les pagaban por cuotas, algo ridículo, pero la única opción dada por el presidente. Evidentemente, los jugadores se opusieron. Ese viernes tenían tiempo hasta las 7:00 p.m. y el club no notificó nada, de hecho, se enteraron por la prensa que no iban a disputar el torneo.

El próximo paso fue hablar con el gerente deportivo, gran amigo de Pablo sobre la situación del club. Era oficial que no podrían jugar y que todos los jugadores debían tomar sus pertenencias e irse si querían desempeñarse en lo deportivo. No obstante, si no conseguían otro destino, podrían seguir teniendo contrato con el Tanque, claro está, ninguno quería eso por la crisis y por el problema contractual que podría recaerle a los jugadores. Ya había terminado el mercado de fichajes, por lo cual los clubes de la máxima categoría no podían fichar jugadores, la Segunda División sí podían contratar y tres equipos llamaron a Pablo Lima.

Villa Teresa cubrió la crisis

Varios clubes de Segunda se comunicaron con Pablo Lima, entre ellos Deportivo Maldonado, Cerro Largo y Villa Teresa. Maldonado sería el próximo destino del mediocampista porque le llamaba más la atención la oferta del club, por otra parte, la de Cerro Largo no le tramaba porque en Melo no había absolutamente nada para hacer, Villa Teresa de Montevideo lo cautivó más por cuestión de la ciudad y en donde probablemente estaría más cómodo. La propuesta de Maldonado fue muy buena, pero le ofrecía un apartamento compartido con un jugador del club. Explicó la situación al presidente de Villa Teresa, pero dijo que quería que le igualaran el mismo pago que ofrecía el equipo ‘rojiverde’. A raíz de lo que sucedió en el Tanque, fue una experiencia negativa, pues muchos quedaron sin equipos y hasta la fecha de hoy, el ‘verdinegro’ no ha podido regresar al profesionalismo.

Pablo Lima - VIlla Teresa

En cuanto a lo deportivo, fue medio año muy bueno, tuvo muchas asistencias y disputó once de los trece partidos del torneo, no pudo jugar los otros dos, porque ya sabía que llegaría a La Equidad.

La Equidad aseguró a un crack

“Cuidarse, hay que cuidarse en todos lados, estás en Uruguay, vas a la esquina y pueden robarte y si no tenés nada, pegarte un tiro y tampoco vamos a vivir en un lugar horrible”, esas fueron las palabras que Pablo le dijo a Mariana cuando su esposa le habló sobre el miedo de llegar a Colombia. El primer acercamiento a La Equidad, fue a través de ex jugadores que habían vestido la camisa aseguradora, entre ellos, Martín Galaín, Federico Laens y Joaquín Aguirre. Sin embargo, esa llegada a suelo colombiano se constató por medio de Armando ‘Piripi’ Osma, Asistente Técnico del club bogotano. Osma había dejado Aucas en el momento en el que Darío llegó al ‘Equipo Oriental’, pero no dejó Ecuador del todo. De esa manera, vio a Pablo jugar y le comentó a Luis Fernando Suárez la posibilidad de traerlo. Carlos Mario Zuluaga y Suárez, presidente y estratega respectivamente del ‘verde capitalino’ hablaron directamente con el uruguayo para que estuviera en sus filas.

Foto: La Equidad
Foto: La Equidad

Pablo jugó la mayoría de partidos con el club asegurador y tuvo un gran semestre, puesto que La Equidad entró en los primeros puestos a la Liga, sin embargo, no le alcanzó cuando se toparon contra el Atlético Junior en cuartos de final.

Aparte de asegurar a este gran jugador, a Colombia llegaron muchos uruguayos como lo son Diego Guastavino, al que no conocía pero logró conocer en una cena con Daniel Gutiérrez y el volante de Independiente Santa Fe. Con Facundo Guichón, también en el cuadro cardenal, al que sí conocía porque compartió vestuario en el Tanque y al que describe como un ‘cague de risa’ por la alegría que imprime en los camerinos y por último, a su compañero, Matías Mier, que ya llevaba un buen tiempo jugando en el Atlético Junior, pero nunca habían compartido equipos, sí se habían enfrentado en Uruguay. Sobre ‘Mati’, expresa que es una gran persona que le tendió la mano de principio a fin, donde todo comenzó tomando un mate.

La gente en Bogotá fue muy amable en su llegada y se adaptó a la ciudad por su parecido a Quito, aunque la ciudad quitense sea algunos metros más alto que la capital colombiana. Además, se siente muy cómodo porque el club está muy conforme con el jugador, cuenta con el apoyo del cuerpo técnico, de la cabeza presidencial y de los mismos jugadores, sobre ellos, manifiesta su agrado por la familia aseguradora, “hay un grupo bueno y lo que me llamó la atención cuando llegué es que todos se tratan como una familia y yo creo que eso es muy importante porque uno lo transfiere, llegando a un lugar que no conoce a nadie, eso también lo hace a uno adaptarse más rápido a lo que es el grupo y lo que quiere el entrenador”.

Entrando ya más a lo personal, sus sueños deportivos, quiere continuar en Colombia, pues esa experiencia le ha gustado mucho y además, logró ampliar su contrato que iba hasta junio de 2019 para diciembre de ese año. En lo personal, bueno, uno nunca sabe, no ha pensado todavía pero cree que volvería a terminar su estudio como abogado, en lo familiar, su prioridad es que Mariana e Isabela estén felices.

Aparte de la expulsión que fue anecdótico en la vida de Pablo, recuerda que jugaba ante Rentistas a sus 22 años y en la primera parte expulsan a Caue Fernandes, defensor central del Tanque, la decisión del técnico Raúl Möller fue sacrificar a Pablo y como poco jugaba, salió con una calentura, pateó una botella de agua, le dijo de todo al entrenador y luego se comió todas sus palabras con el regaño de Andrés Aparicio, capitán del ‘verdinegro’ y del mismo Möller.

Sin lugar a dudas, es un excelente jugador y con mucha amabilidad para la gente.

Foto: La Equidad
La Hora del FPC espera que puedan reconocer al uruguayo y le desea lo mejor a Pablo Lima Gualco en La Equidad y en su vida.
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