Isabella Echeverri, referente nacional con un futuro incierto

En su primera entrevista fuera de territorio colombiano, La Hora del FPC dialogó con una de las más grandes referentes de nuestro balompié. Con una gran reflexión e historia de vida, hablamos de fútbol con esta gran jugadora de nuestro combinado nacional.

Isabella Echeverri Restrepo nació el 16 de junio de 1994 en Medellín. Curiosamente, su familia no era para nada futbolera, pero ella recuerda que siempre pateaba una pelota con su papá, Juan Camilo Echeverri. Recuerda que con seis años, madrugaba mucho a su colegio y se ponía a jugar con sus compañeros.

Con ocho años, mientras cursaba primaria la invitaron a integrar el equipo masculino de su colegio, el Colombo Británico. Fue John, uno de sus profesores, quién se fijó en el talento de la pequeña Isa. “Tuvieron que hacer una votación con los padres de familia para que me dejaran jugar con los hombres”, cuenta sobre sus inicios en las canchas cuando era niña.

Hasta 2006, Isa completó cuatro años jugando fútbol con los hombres. Además, practicó varios deportes como volleyball, baloncesto y unos cuantos más, dando destellos de lo polivalente que sería en el futuro. En ese momento, recuerda que Margarita Martínez, una de las entrenadoras de su colegio, le dijo que debía escoger un deporte o que no sería buena en nada, frase que marcó a Isabella.

Admiradora de Zlatan Ibrahimović en su infancia, adquirió la rebeldía del delantero sueco con 13 años y dejó la pelota a un lado por un tiempo. Se cambió de colegio, recaló en las filas del Montessori, pero la adaptación no fue nada fácil.

Íntimos comienzos

Al ver que su hija no estaba muy a gusto con el cambio de institución, Juan Camilo “se puso la ´10´” y llevó a Isa a una escuela de fútbol femenino de la que había escuchado, sin saberlo, terminó acercándola a uno de los mejores semilleros del país, Formas Íntimas.

Para 2009, Isabella llegó a presentarse como delantera en una prueba para integrar el equipo, cuatro goles le bastaron para destacar aquel día, pero aún no se convencía del todo para saber si eso era lo suyo.

Liliana Zapata, una histórica del fútbol femenino en Colombia, persistió y nunca desistió con Isa, hasta que la logró convencer de integrar Formas.

“Formas marcó mucho mi carrera, si no hubiese ido no sería quién soy hoy en día. Con 14 años, fue una experiencia enriquecedora para mí compartir con muchachas que no tenían los mejores recursos y eso abrió mis ojos al mundo”, relata sobre lo que más le impactó al comenzar en el mundo del fútbol.

Fue parte de la categoría juvenil del club y ahí empezó su meteórico ascenso. Se convirtió en capitana y era titular en cada partido, haciendo una dupla letal con Yisela Cuesta. Tres meses después de consolidarse en Formas Íntimas, Isa recibió su primer llamado a la Selección Antioquia.

“Fue muy bonita la primera convocatoria. Nunca dimensioné nada, nunca había estado en selección, pero gozaba cada momento”, cuenta alegremente sobre la felicidad que le daba representar a su departamento.

Con 16 años, ya en el 2010, por la mente de Isa solo pasaba jugar con Antioquia y Formas Íntimas, ese año fue a la Copa Libertadores en Brasil, recuerda que debutó cuando iban perdiendo 4-0 con Santos, vistiendo el ´8´. Además, su tobillo izquierdo tampoco olvidará su debut, pues una patada de la histórica Cristiane le dejó una marca para siempre.

“Después de la Libertadores ya sentía que podía llegar más alto, veía que no todo era Antioquia y Formas, habían muchas cosas más”, comenta sobre la experiencia que le dejó la competición más importante del continente.

Incursión en las mieles de la selección

“Yo funciono mejor a las malas”, dice entre risas y recuerda también de manera anecdótica a dos estrategas que tuvo. El primero, William Lara, Preparador Físico de Antioquia, que a punta de arrojarle cincuenta balones por entrenamiento, le ayudó a mejorar su técnica y hoy en día son grandes amigos; el segundo entrenador que recuerda es Pedro Rodríguez que la vio en una pre-Selección Colombia Sub17, a él sin tanto aprecio, ya que obtuvo malos tratos, pero menciona que le ayudaron a forjar su carácter.

Para diciembre de 2011, Isa fue llamada por primera vez a la Selección Colombia Sub20, Ricardo Rozo contó con ella. Al año siguiente, disputó el Sudamericano de la categoría, donde solo disputó diez minutos con el ´16´ en las espalda y como volante mixta.

“La banca enseña más que la cancha”, es una frase que recuerda sobre esas experiencias. Su 2012 terminó siendo más un año sabático, hasta que le llegó una oportunidad para estudiar gracias al fútbol.

El fútbol la llevó a tierras toledanas

En una concentración de la Sub20, conoció a Natalia Gaitán, que le ayudó para llegar a The University of Toledo, en Ohio. El 3 de enero de 2013 aterrizó en tierras norteamericanas y decidió estudiar Negocios Internacionales y Mercadeo, también unas maestrías en Marketing y Administración, que llegaron después.

Sobre sus primeros meses allí, recuerda: “Fue horrible futbolísticamente, allá el fútbol es más físico que táctico, en una prueba de velocidad quedé de última después de las arqueras y mi DT quería que me fuera. Además, el cambio de vida al principio no fue nada fácil, tal vez los peores seis meses de la vida”.

Brad Evans, su entrenador en el fútbol universitario le aconsejó irse tras solo un semestre, donde no jugó por temas legales. Con buen rendimiento académico, pero sin ganas de continuar, Isa regresó al país para las vacaciones. Nunca se rindió y entrenó con Jafedh Orejuela, que la ayudó a mejorar notablemente y a ser de las más rápidas en la cancha.

Una profesional en todos los ámbitos

Cuando volvió en agosto de 2013 a Toledo, superó con creces todos sus obstáculos y se mantuvo mejor cada día. Ya en enero 2014 fue titular indiscutible y seguía siendo tenida en cuenta en la selección, en aquel entonces disputando el Sudamericano Sub20 en Uruguay.

Posteriormente, en abril de ese año, recibe su primera convocatoria mayor , tras demostrarle a Felipe Taborda que debía estar. Para ella, fue un cambio gigante, pero siempre con la tranquilidad de saber que hacía todo correctamente para estar ahí.

Como curiosidad, recuerda: “Cuando vi a la Selección Colombia Sub20 cuarta del mundo dije, las mujeres juegan fútbol y al final terminé jugando con ellas”. Cerró 2014 con broche de oro, jugando como titular la Copa América en Ecuador, y clasificando directo al Mundial, tras marcarle un gol de cabeza a Ecuador.

Además, se convirtió en la capitana de su alma mater ese año.

Experiencia mundialista

El 2015 siempre será recordado por Isa con una sonrisa, la experiencia de jugar un Mundial es indescriptible. La Tricolor compartía el grupo F con México, Inglaterra y Francia. Ante las galas, se produjo su debut. Ingresó al minuto 82 por Yoreli Rincón y recuerda que Taborda la hizo entrar nerviosa al decirle: “Si hacen gol es culpa suya”, Isa nunca había temblado tanto. Celebró el 2-0 ante Francia y la llegada a octavos de final, como los mejores recuerdos en la selección.

Ese año también le dejó la medalla de plata en los Juegos Panamericanos de Toronto.

2016, fue el año del caos a nivel deportivo. A pesar de no dejar un mal papel en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, la selección vivía momentos tensos en la intimidad.

Épocas de tranquilidad

Para el 2017, Isa tuvo un año tranquilo y con muchos éxitos académicos. Se alegró por la llegada del fútbol profesional femenino al país, esa por la que tantas jugadoras como ella lucharon por obtener.

Para 2018, Isabella ya se había graduado de sus carreras y seguía en alto nivel futbolístico.

El año comenzó con unos amistosos con Colombia en China, donde Isa jugó intoxicada. Un recuerdo anecdótico con la selección.

Meses después, la Copa América de Chile era el objetivo. Y mal no le fue, era titular siempre e hizo dos goles, ante Uruguay y Perú respectivamente.

Sin embargo, al final la selección no pudo mantener su rendimiento y terminó quedando afuera de Francia 2019. Una vez más, la que vistió la camiseta número 15, lo dejó todo por el país.

Asimismo llegaron otros éxitos, un campeonato con los Aces de Houston y también un nuevo llamado para representar nuestra bandera, pero esta vez con un toque especial.

Los Juegos Centroamericanos y del Caribe fue la primera y única competición de Isa en nuestro territorio.

Le anotó a Jamaica y consiguió su cuarto gol vistiendo de tricolor, pero una vez, lastimosamente Colombia no superó la fase de grupos.

Hasta el momento, esa fue su última participación defendiendo los colores de nuestro país.

Un breve paso por la tierra de los dioses

Para agosto del año anterior, Isa dio un gran paso en su carrera y llegó a Grecia. El Elpides Karditsas fue su hogar para disputar la UEFA Women´s Champions League junto a sus talentosas compatriotas y grandes amigas, Tatiana Ariza y Gisela Arrieta.

Disputó tres partidos vistiendo el número 4, ante Landhaus Austria, Rīgas FS y BIIK-Kazygurt se midió, pero lastimosamente para ella, su equipo no clasificó a la siguiente fase.

Sin embargo, la experiencia en Grecia fue algo épico para ella, pues era la única competencia de gran nivel que le faltaba por jugar.

La voz en medio del silencio

Isa siempre ha sido de hablar mucho, tanto en la cancha como fuera de ella, “La vida me cambió cuando llegué a Formas Íntimas, por todo el aspecto social del que aprendí; futbolísticamente me siento satisfecha por lo que hice en mi carrera y todas las cosas que jugué”.

“El talento no lo es todo, trabajar más que el resto y que el ego no te nuble, hay que aprender de cada momento y actuar acorde a lo que quieres”, es el consejo de Isa para todas las mujeres que se dedican a esta profesión.

Próximamente, Isa hablará por aquellas que no tienen voz, y como referente dará a conocer todo el sufrimiento de la futbolista colombiana, a través de sus redes sociales.

Un futuro incierto

Cuando le preguntamos por su futuro, Isa fue enfática en su respuesta: “No sé”. Actualmente juega en verano con Houston Aces, trabaja en lo que estudió, sueña con montar su propia empresa de mercadeo y espera seguir aportando al fútbol femenino en el mundo, pero esta vez fuera de las canchas, pues siente que su ciclo ya se cumplió como jugadora.

Por ahora es incierto que le deparará el futuro a Isabella, pero de lo que sí podemos estar seguros acerca de su futuro, es que será escogido por ella, siempre pensando en aportar en todo lo posible.

La Hora del FPC le desea muchos éxitos a esta referente de nuestra selección nacional en todos sus proyectos.
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