Colombia, la displicencia traducida en eliminación

Colombia disputó los cuartos de final y esta vez, tenía un duro examen encima. Ucrania, esa selección que pasó primera en la fase de grupos y eliminó a la histórica Panamá en octavos de final, era el coco grande del Mundial.

Sin embargo, la displicencia, el nerviosismo y la inexperiencia colombiana no pudo con la altura ucraniana. Por otro lado, aunque Ucrania fue superior en el marcador y en las opciones, no pudo transformar ese dominio en algo más allá de un gol.

Sin duda alguna, había felicidad por esa clasificación sorpresiva, dado que nadie creía en los dirigidos por Arturo Reyes después de un mal Sudamericano. No obstante, Colombia enfrentó a un conjunto con más ansias y revoluciones, que inteligencia y manejo del balón.

Solitario gol de Ucrania en la primera parte

Tan pronto como inició el compromiso, Ucrania dominaba las acciones con el manejo del balón y con las oportunidades. De hecho, tan solo transcurrían seis minutos, cuando Yukhym Konoplia centró y Serhiy Buletsa cabeceó afuera. Ese asedio europeo se tradujo en gol a los diez minutos, después de un pelotazo, Juan Palma luchó un balón con Danylo Sikan que terminó ganando el ucraniano por descuido defensivo. Además, Kevin Mier salió apresurado y el mismo Sikan, terminó abriendo el marcador.

Posteriormente al gol, Colombia continuó confundida dentro del terreno de juego y la displicencia de Brayan Vera, esa que lleva demostrando desde el inicio del campeonato estrellaron las ilusiones colombianas en la barrera en un tiro libre al borde del área. Apenas a los 21 minutos se produjo la primera llegada a través de Iván Angulo que disparó, pero su intención se fue muy desviada.

Foto: @FCFSeleccionCol

Con pocas acciones y muchas distracciones defensivas por parte de Colombia, finalizó la primera etapa. Antes de este juego, se celebraba que Andriy Lunin no iba a actuar en el pórtico ucraniano, Vladyslav Kucheruk, reemplazo de Lunin fue un espectador más. Además de ello, vale reiterar que Juan Camilo Hernández, nunca pudo encontrar su posición a lo largo del Mundial, y menos en este caso que debía luchar con marcadores de 1,90 de estatura.

Colombia luchó, pero no marcó

Arturo Reyes entró con ganas de llevarse el complemento con un cambio arriesgando en zona defensiva y priorizando en la ofensiva. Andrés Perea salió y en su lugar, ingresó Johan Carbonero, con el jugador de Once Caldas, el segundo tiempo Colombia tuvo más el balón, peor no transformaba esa posesión en opciones.

Foto: @FCFSeleccionCol

Aunque Colombia se adueñó de la pelota, las opciones eran ucranianas esperando los múltiples errores colombianos. Por esta razón, al minuto 63, Viktor Korniienko disparó y Kevin Mier atajó. Acto seguido, Korniienko centró y Heorhiy Tsitaishvili, con arco a su merced, no pudo decretar el segundo.

Después de esa acción, Colombia respiró y logró inquietar a Kucheruk por primera vez sobre los 79 minutos con un disparo de Johan Carbonero. Seguidamente, Luis Sandoval pesó el rebote en el área y cruzó demasiado la pelota.

Foto: @FCFSeleccionCol

Evidentemente, no se le puede echar la culpa a Mustapha Ghorbal, juez central del partido, pues Colombia perdió justamente. Sin embargo, el argelino se encargó de amonestar a media selección suramericana y además, expulsar injustamente (a mi criterio) a Johan Carbonero tras ir por el balón, pero finalmente, a causa de su barrida, logró impactar el pie de Denys Popov.

Así, con mucha displicencia y con malos reflejos, finalizó el andar de Colombia. Aunque nadie esperaba nada, por lo menos acabaron en cuartos de final.

La intención de este escrito después de los 90 minutos no es agredir a ningún jugador, sin embargo, para nadie es un secreto que este conjunto de 23 jugadores no eran los indicados. Faltó Jaminton Campaz, Kevin Agudelo, Ian Poveda y otros más que de pronto podían estar en mejor nivel. Sin duda alguna, esta Selección, con la cabeza de Arturo Reyes deja muchas cosas por desear para el futuro colombiano.

Comparte este contenido