Andrés Salazar, un soñador payanés

El portero del Bogotá F.C, habló con nosotros, nos contó sobre su carrera y las dificultades que ha tenido que superar para cumplir su sueño de ser futbolista.

Andrés Felipe Salazar Betancourt nació un 18 de noviembre del año 1993 en Popayán, Cauca. Hijo de Harold Salazar y María Betancourt, siempre le gustó la posición de arquero y tenía dos ídolos, Óscar Córdoba y Roberto Abbondanzieri, pero en la época actual tiene una gran admiración por Keylor Navas y a nivel local por Wuilker Fariñez.

Aunque a su padre no le convencía su posición en el terreno de juego, puesto que es muy desagradecida y difícil, siempre ha contado con el apoyo de él, su madre y su hermano. "Ellos han sido una parte fundamental para lo que yo soy hoy en día y para estar en dónde yo estoy en estos momentos". Dice Andrés sobre sus padres.

 

En el estudio siempre le fue bien, pues para cumplir su sueño, debía ser responsable. "Con las cosas que a mí me castigaban era no dejándome ir a entrenar, entonces yo tenía que rendir en el colegio".

A pesar de que su sueño siempre fue ser futbolista, Andrés tuvo un breve paso por el baloncesto, pero se decidió por el fútbol. "Yo llegué a ser Selección Colombia, pero yo siempre he querido vivir del deporte y acá lastimosamente no te da para vivir", comenta Andrés sobre el baloncesto en Colombia. Llegó a los Sudamericanos en Medellín, pero dejó este deporte en el 2010.

Todo comenzó en Popayán

Hincha de Millonarios, al igual que su padre, Andrés nos cuenta que sería lindo vestir los colores del azul, pero asimismo de cualquier otro equipo con profesionalidad, la misma que lo caracteriza.

Inició su carrera en la Escuela Diamante y en donde duró de los cinco a los quince años, dirigido por el profesor Hugo Espinoza. Durante este tiempo, estuvo en el Real Popayán durante un año. Jugó la Liga del Cauca, el torneo Pony Fútbol y la Liga del Valle.

Su breve paso por tierras antioqueñas

En el 2011, con 16 años, se fue a probar suerte a Medellín con el "Poderoso de la Montaña". Su estadía no fue fácil.

"Yo llegué dónde una amiga y a mi me daban la comida en el conjunto de al lado y entablé una relación con la familia que me daba la comida y me pasé a vivir con ellas, eran tres mujeres y ellas hacen parte de mi familia". Nos comentó.

Estuvo cuatro meses en el Rojo y ya se había ganado un puesto, cuándo lo iban a inscribir, llegó otro arquero y no siguió más con ellos.

Se le presentó otra oportunidad, ahí mismo en Antioquia, La Cantera de Héroes le brindó esta chance en ese mismo año, con el profesor Rúben Bedoya al mando.

"Mi familia siempre me ha apoyado, a mi se me dió la chance y quería firmar en el Medellín y no se da, pero se abre esa puerta" Comenta Andrés el proceso de pasar de Medellín a Envigado.

En Envigado duró dos meses, en el club convenció pero habían otros arqueros con proceso y no siguió más en la ciudad.

"A mi me dió bastante duro porque yo estaba muy amañado allá y con la familia que vivía también estaba amañado", nos cuenta con nostalgia.

El regreso a casa

Luego de su paso por Medellín y Envigado, regresó a su tierra y por medio de un amigo se le dio la oportunidad en Universitario de Popayán y lo mandaron para Boca Juniors de Cali.

Allá disputó varios torneos y obtuvo la confianza que no había tenido anteriormente.

Luego regresó a Universitario de Popayán tras sus buenas actuaciones, estando en el equipo profesional y debutando profesionalmente en el año 2012, el 15 de febrero en un partido por Copa Postobón ante el Deportivo Pasto y no fue un buen debut, pues recibió un autogol, aunque no perdieron ese día."El transfer del portero argentino no había llegado, no estaba inscrito, entonces me tocó".

Ese año jugó dos partidos y se compartió con Johan Arango.

Su etapa en tierras cafeteras y su retorno

En el 2013 fue al Deportes Quindío a prestámo, duró seis meses en el equipo, pero tras un paro en Universitario de Popayán, regresó a su tierra, nuevamente.

En los cuyabros lo dirigió Eduardo Cruz. En Universitario duró hasta diciembre de 2015, cuándo renunció por algunos inconvenientes. Fue dirigido por Cesár Torres.

"Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana"

Andrés es católico y confirma esa frase luego de todo lo que le ha sucedido.

Estuvo seis meses entrenando en el 2016 y llegó a la agremiación ACOLFUTPRO en Cali, fue a un torneo en Costa Rica y les fue bien.

Se le presentó una oportunidad en Portugal, pero al final no se dio por un tema de arreglos de condiciones y no viajó. Se quedó sin jugar ese año.

"Yo me la jugué con la oportunidad de Portugal, yo sabía que en algún momento tendría que salir algo", cuenta Andrés cómo fue ese año sin jugar.

Luego para el 2017 se le presentó una en la capital del país, el Bogotá Fútbol Club del Torneo Águila recurrió a sus servicios.

Llegó por seis meses y le han ido renovando tras sus buenas actuaciones en el cuadro de la capital. "Firmé por seis meses y luego nuevamente por seis más, ya en diciembre firmamos para el 2018 por un año", comenta.

En el cuadro bogotano disputó siete encuentros durante este primer semestre, entre Torneo y Copa.

Es capitán del equipo y comentó: "Es una responsabilidad, uno es un líder, un guía del equipo dónde uno a veces tiene que hablar por el grupo, entonces es una buena responsabilidad pero con los partidos y la experiencia que uno tiene, gracias a Dios uno sabe manejar todo eso".

Sus objetivo con el Bogotá, es meterse dentro de los ocho y luego pelear por el ascenso.

Aparte del fútbol, Andrés estudió Administración de Empresas en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, piensa para cuando se retire en ejercer la carrera.

"Al que cree todo le es posible, pero sumado al que obra bien, siempre le va bien, uno siempre tiene que obrar de buena manera, independientemente de que pase lo que esté pasando, tarde o temprano a uno le va a llegar la bendición", agregó.

"Me considero muy sociable, a veces cuando no me conocen piensan que yo soy muy agrandado, pero no, la humildad ante todo porque uno sigue siendo una persona común y corriente", cuenta Andrés sobre cómo es él fuera de los terrenos de juego.

Foto: Saque De Meta

Desde La Hora Del FPC le deseamos éxitos a Andrés para lo que venga en el Bogotá F.C y en su carrera profesional.

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